lunes, 7 de julio de 2008

LA CHILENIZACIÓN DE LOS AYMARAS EN LA LITERATURA: OTRO DIA SERÁ, MI QUERIDO HIJO

Carlos Choque Mariño
Profesor de Historia
Magister en
Educación Intercultural Bilingüe

Concluida la Guerra del Pacifico, la perdida de Tarapacá para el Perú y sometida a litigio las Provincias de Tacna y Arica, dará paso a la integración de estas capitales provinciales a la dinámica y al “dialéctica de la Dominación” (Smith:1982), que desarrollará el Estado chileno, iniciándose un periodo conocido como Chilenización sistemática de las Provincias del sur del Perú, la cual consistía en aplicar “Todo genero de medidas tendientes a hacer perder en ellos [ciudadanos] el carácter de peruanos, desvinculándolos en todo de su patria, el Perú, e infundiéndole el sello característico de la nacionalidad chilena”( M. Federico Ríos .Tacna, 1902). En este periodo, por lo tanto se reformulo la administración pública y genero una serie de obras públicas, sin embargo, esta política, se vio acompañada durante 1900 a 1929, de una hostilidad sistemática hacia los ciudadanos peruanos, que se incrementara en la medida que avanzaran los preparativos para resolver el litigio por las provincias, de igual forma se ataco y persiguió de manera sistemática toda forma de expresión de identidad cultural que tuviera resabios de legado del Perú, el indígena era simplemente peruano. El cierre de colegios y periódicos peruanos, la expulsión del clero peruano (Berroa: 1926), la ley de colonización (Palacios:1973) y la conscripción militar a los habitantes del territorio, la expulsión de los ciudadanos al Perú (Tuleda: 1994) y la deportación de un número aun indeterminado de hombres de las comunidades indígenas y valles cercanos con derecho a voto a las oficinas salitreras, las prisiones, cuarteles militares y barcos de la armada a lo largo de Chile, de igual manera no se puede precisar con exactitud en numero de muertos y detenidos – desaparecidos en la sierra de Arica. Chile obtendrá la soberanía sobre Arica y sus extensos territorios rurales en 1929, por lo cual la población indígena debió de adaptarse y aceptar de su nueva realidad e identidad nacional. En este marco las comunidades aymaras de la sierra de Arica, pudieron reproducir y a la vez reescribir su memoria social con la finalidad lograr la aceptación nacional, pues en el imaginario y en el colectivo de la población chilena, era los que se opusieron a la integración de la zona en litigio al territorio chileno, además, de ser vistos con los perjuicios raciales y culturales que imperaban en la sociedad chilena. Es en este marco que considero este breve novela histórica de Alex Mendoza, el fiel reflejo de la destrucción de la identidad y cultura aymara expresada de manera tan diversas en el colesuyo (región occidental del collasuyo). Es importante tener en cuenta que Ayro era un ayllú, ubicado a unos 5 km. del actual pueblo de Chislluma y perteneciente a una parcialidad de Tacora, en la comuna de General Lagos. El pueblo de Ayro, en la actulidad esta abandonado, se caracteriza por la rica arquitectura trapezoidal de su iglesia.



OTRO DIA SERÁ, MI QUERIDO HIJO


(La antigua tradición del Corte de Pelo)
Alex Mendoza Rodríguez




Son las 5 de la mañana, ya es un nuevo día y el Sol comienza a aparecer por el horizonte andino, abrigando el despertar de los hombres y mujeres del altiplano y, por supuesto, de bella Creación generada por el Divino Hacedor de Todas las Cosas.

Este es un día especial para lo habitantes del Airo, un pequeño pueblo que permanece enclavado entre las majestuosas montanas de los Andes como un hijo que busca el regazo de su madre para cobijarse de las inclemencias del tiempo y de la altura.

Para estos esforzados habitantes andinos, el día les traía una nueva oportunidad de sumar a un valiente joven a la necesidad del pueblo, siempre y cuando pasara la prueba a la que todos en algún instante fueron sometidos y por la que tendrían que pasar los Llokallas (niños), en su debido momento.

Sin duda, era para Wilka Kuti (Renacer del Sol), y para su familia, el día más esperado por que él era quien debería pasar la prueba para convertirse en Chacha (Hombre) y traer con esto honra para los de su casa y para su Marka (Pueblo).

- ¡Ya tienes quince años, mi querido hijo! Le dice su padre al joven Wilka Kuti, y continúa: ¡tú pelo ha crecido junto a tus años y hoy esta tan largo, como larga será tu vida!.
- ¡Así es, padre mio! – respondió el joven muchacho, a la vez que preguntaba: ¿Qué debo hacer para pasar semejante prueba?.

El Hombre respondió:

- Cada Chacha de nuestro Pueblo vendrá hasta nuestra UTA(casa) y te cortará un poco de tu pelo, hasta que pasen todos. Durante esta noche, tú debes permanecer de pie y no te puedes quedar dormido. Sólo si lo logras, pasaras a ser un hombre para nuestra Marka y recibiras muchos presentes para que formes tu hogar junto a la mujer que tú escojas como esposa.

- ¿Pero cómo podré pasar la noche despierto sin que me duerma, padre?, ¡tengo temor de no poder contener el sueño! – respondió algo nervioso el joven, y su padre le contestó con una firme, pero afectuosa voz paternal:

- ¡Yo estaré junto a ti, hijo mio; así como mi padre me acompañó, yo lo haré contigo y te ayudaré a que consigas el objetivo!, no temas, eres joven y yo te preparé para esto, así como cuidé de tu pelo para que estuviera largo y fuerte para este momento!.

Wilka miró a su padre y lanzando un respiro de alivio miró hacia el cielo, como buscando al Tata Inti(Dios Padre Sol), a la vez que le exclamaba: ¡Gracias, tatita lindu! ¡Al fin seré parte de la sociedad de mi Pueblo!, ¡ya me podré casar con mi bella Nayra Paxi! Junto a su padre y ante la atenta, pero tierna, mirada de su madre, el joven inició la ceremonia para solicitar permiso y bendiciones a la Pachamama, para cumplir con lo que debía realizar esa noche como prueba de su madurez.

En eso estaba, junto a su padre y su familia cuando a lo lejos se oyó el sonido del pututu, que indicaba que alguien se acercaba al Pueblo. Una gran caravana de mulas avanzaba con paso lento, evidenciado el cansancio propio de aquellos que se internan a la Puna, sin prepararse para ello y que experimentan el pago de tal osadía.

- ¿Quiénes serán aquellas personas? – preguntó el Jilakata del Pueblo (el jefe de todas las familias).

- No lo sé, ¡pero nada bueno presiento reste día! – respondió el Yatiri, con una voz algo débil y entrecortada.

- ¡Mira sus ropas!, ¡son todas iguales! – le manifestaba la joven princesa Nayra Paxi, a su amiga Qenalla.

- ¡Síii! – respondió ella, algo alegre por lo que veía y continuó:

- Parecen soldados de aquellos que viven en el bajo, allá donde está el mar.

Juguetona, Qenalla sonreía mientras miraba a la distancia como queriendo identificar a los que venían. Su amiga la miraba moviendo la cabeza de lado a lado, como señal de reprobación, pero con ternura, porque entendía que la muchacha se comportaba así porque era sólo una niña, mientras ella se aprestaba a ser entregada en matrimonio a su joven prometido Wilka Kuti.

Una vez llegada la caravana al pueblo, un hombre alto, de uniforme de un color azul, montado sobre un gran corcel blanco, que venía a la cabeza del grupo, se acercó a la muchedumbre que lo rodeaba y con voz autoritaria preguntó:

- ¿Quién de ustedes manda aquí y como se llama este pueblo!.

El Jilakata avanzó unos pasos al frente y respondió firme pero muy suave…

- ¡Soy yo, mi nombre es Mallku Cunturi (Señor Cóndor) y soy el Jilakata de Ayro que es nuestro pueblo!, ¿Y quienes son ustedes, señores? - exclamó con voz de interrogación, mientras el hombre blanco respondió siempre con mucha arrogancia…

- ¿Yo soy el comandante Irigoyen y represento al nuevo Gobierno de Chile, dueño de estas Tierras!, - luego prosiguió:

- ¡A partir de Ahora, ustedes son parte de este Gobierno y esta es su bandera! ¡Cabo, proceda a izar el emblema patrio en ese pedestal!.

Una vez que el cabo cumplió con lo ordenado, el comandante manifestó:

- ¡Desde hoy, ustedes aprenderán a vivir como nosotros; comerán como nosotros y hablaran como nosotros y conocerán de nuestra Historia, para eso les traigo a una profesora que se quedará en este pueblo y les enseñará a todos los niños y jóvenes! ¡Ah, y desde ahora quedarán suspendida las fiestas que ustedes realizaban! ¡Esto, hasta nuevo aviso! Luego miró al Jilakata y con un tono desafiante y directo le dijo:

-¡Espero que nos entendamos, señor Mallku y que usted le brinde todo el apoyo a la profesora! Y girando a su corcel con un gesto con su mano mando a sus hombres a que retiraran del pueblo, dejando en éste, a la profesora.

La dama era una señora colorada, algo regordeta, de largo vestido de color gris, un poco hinchada por la altura, lo que le daba un parecido a una manzana brillosa, de estas hablaba con una voz cantada y muy aguda.

- ¡ahí haremos la escuela! – le dijo al Jilakata, a la vez que le señalaba una gran casa de piedra y barro, la cual servia como lugar de reunión de los ancianos y principales del pueblo. Y con un gesto autoritario, continuó: ¡y en ella debemos poner los muebles que he traído de la capital!, mientras, agarraba sus cosas y caminaba presurosa en dirección a la vivienda. Mientras el joven Wilka Kuti miraba a su padre, el Jilakata, al Yatiri y todos los del pueblo quienes tenían una mirada de interrogación y de resignación, al parecer debido a la costumbre de que cada cierto tiempo llegaban hombres diferentes imponiendo nuevos modelos y nuevas autoridades.

Así llegó la noche y debido a la orden del comandante y a que con ellos se encontraba la profesora, la ceremonia de corte de pelo de Wilka se suspendió y éste quedó muy triste. Su padre le consoló diciéndole en voz baja: ¡Tranquilo, hijo mío, como está acordado, así se debe hacer y otro día será en que podamos hacer tu ceremonia, aunque sea escondidos con nuestros hermanos!

Ese día, el cual debía ser el más especial para todos los habitantes de Ayro, termino como un día de funeral. En la mente de cada hombre y mujer giraba la idea de que una nueva ley venía a gobernarlos y cómo una vez más deberían hacer algo en secreto para mantener vivas sus costumbres, su cultura y su independencia. Pero no contaban ellos con que la ley impuesta esta vez, venía para quedarse y no irse jamás.

Con esa idea se fueron a descansar, mientras el joven Wilka Kuti pensaba, con mucha pena, lo desdichado que era, por que no pudo concretar esa noche su sueño de ser un valiente hombre de su sociedad, cumpliendo con el rito de sus ancestros.

A la mañana siguiente, todos se levantaron muy temprano con la intención de realizar sus labores y conversar sobre lo sucedido el día anterior, pero querían hacerlo muy lejos, en los bofedales, donde la profesora no pudiera oírlos, por que tempranamente el temor se había apoderado de ellos, quizás motivados por experiencias pasadas.

No obstante, la profesora también inicio sus actividades muy temprano y con su característico timbre de voz, el cual simulaba el graznar de una Guallata, llamaba a las clases a los niños y jóvenes del pueblo. Cuando éstos se presentaron ante ella, su cara dibujó un claro sentido de exclamación al ver a muchos jovencitos con su pelo largo y mayor impresión le causó el joven Wilka Kuti, por que su pelo era más extenso de todos y éste lo tenía suelto y libre, como libre está el viento para los aymaras.

La maestra, indignada por tal situación, se dirigió al joven y haciendo una seña con su dedo índice le dijo:

- ¡a ti te digo!, ¡que si mañana no vienes con el pelo corto, yo misma te lo cortaré como lo usan los verdaderos hombres!

El joven Wilka Kuti, muy nervioso por la amenaza recién recibida, salió presuroso de la sala de clases, en busca de su padre para contarle lo sucedido. Cuando lo divisó en los bofedales, lanzó un grito de alerta para llamarlo y con un angustioso ¡Tatay!, lo llamó esperando que éste a tan sonoro llamado acudiera raudo y en eso no se equivocó. Su padre una vez a su lado le preguntó:

- ¿Qué sucede hijo, por qué traes esa cara? Y Wilka le contestó con una voz algo entrecortada: ¡Tatay, esa a la que le dicen la profesora, me dijo que si mañana no voy con el pelo corto, ella misma me lo cortará, Tata!, ¡y cómo paso la ceremonia si no tengo mi pelo largo como todos los guerreros de mi pueblo!

- ¡Qué, de donde saca esas cosas esa profesora, quién le dio autoridad para eso!, exclamó su padre, mientras tomaba a su hijo y ambos iban en busca del Jilakata para contarle lo sucedido.

Una vez enterado, Mallku Cunturi buscó a la maestra y con un amable tono le manifestó:

- ¡Mire usted, señora maestra!, nuestro pueblo ha vivido por miles de años con esta costumbre de hacer hombres de nuestra sociedad, a través de esta ceremonia del corte de pelo en los jóvenes de 15 años y si usted le corta el pelo a Wilka Kuti, le estará arrebatando el derecho que él tiene de convertirse en un hombre responsable y tomar una esposa para sí.

Entonces la maestra le contesto: - ¡Qué! Ustedes están locos y yo no soportare esas costumbres de los indios, ¡Ahora deben vivir como civilizados y a los niños les cortare el pelo, como Dios manda! Y Mallku respondió:

- ¡Si usted hace eso, deberá atenerse a las consecuencias…!

La maestra al día siguiente esperó al joven Wilka Kuti y con una tijera muy vieja se dejo caer sobre el muchacho y le cortó su radiante pelo. Una vez consumada la acción, la profesora dejó irse al joven muchacho y éste humillado por la afrenta salió corriendo por le pueblo en busca de soledad para llorar su amargura.

Los hombres del pueblo, indignados, buscaron a la profesora para cobrar la afrenta. Entre todos la llevaron hasta una pirca donde con latigazos castigaron su tremenda y cruel osadía.

En tanto Wilka, desolado, lloraba con amargura, mientras meditaba en la desdicha que vivía, ya no podría pasar por tal prueba y, más aún, no podría casarse con su dulce princesa. Él no entendía de nuevos procesos de los Estados emergentes. Menos aún sabía de las políticas de éstos, pero sí pensaba que por culpa de esas medidas, su vida sufría un retroceso importante, a tal punto que el futuro para él era casi, en ese momento, un imposible. Así que era mejor partir de esa vida y morir con honor, para que su nombre fuera recordado en el futuro con admiración y no vivir con la humillación.

Nunca más se supo de este joven guerrero, la profesora decidió partir y por ningún motivo intentó retornar a las alturas, mientras en Ayro se iniciaba una nueva vida, en donde la lengua materna, las costumbres, los valores y principios andinos quedarían guardados en un baúl, muy bien cuidados por los mayores, para sacarlos cuando el tiempo y los hombres de abajo dieran una nueva oportunidad.

Nota del autor: Esta es una adaptación de diferentes narraciones de los antiguos aymaras, entre otros, quienes cuentan sobre los acontecimientos del proceso llamado Chilenización y sobre la prohibición de practicar sus culturas y su lengua, el cual se llevó a efecto en todo el terreno nortino, a partir del año 1929.



miércoles, 18 de junio de 2008




Machaq Mara 5516: el Retorno de Willka Tata.

Carlos Choque Mariño profesor de Historia
Magister en EIB





Oh Sol! Que estás en paz y salvo, alumbra a estas personas que apacientas; No estén enfermas, guárdalas sanas y salvas”. “Willka Tata, Que este año haya buena cosecha, que no haya hambre”. ( Guamán Poma de Ayala 1615)

En los próximos días las organizaciones y comunidades aymaras festejaran el “Machaq Mara”, dando así el inicio a un nuevo año en el Calendario Aymara. Estas celebraciones también se realizarán de manera masiva en el Perú (Inti Raymi) y en Bolivia. Las actividades en Arica, se desarrollaran en el Cerro Cantaq Collo (Costado Cerro Chuño) y Cerro Pacharcollo (Cerro Sagrado); en Putre la actividad se centrará en el Cerro Calvario de la misma localidad y en Parinacota en las ruinas de un antiguo Pukara, en Camarones centrará sus celebraciones en el poblado de Codpa y General Lagos en la localidad de Visviri.

La medición del tiempo para los aymaras se logra mediante la observación de la Luna y el Sol, cuyos movimientos son registrados en un calendario Lunar (13 meses) y otro Solar (12 meses), que a pesar de tener un número de días y meses distintos, estos son coordinador mediante un calendario intercalado con lo cual ambos sistema de medición funcionan en perfecta armonía.
El Machaq Mara esta íntimamente ligada a la observación de los cuerpos celestes, planetas y constelaciones, durante mucho tiempo se ha tenido la percepción y certeza que los inkas fueron el primer pueblo en observar los cielos y ciertamente no los únicos en rendirle culto al Sol. Los relatos históricos nos muestran que él interés andino por la astronomía tiene una base agraria que antecede a la existencia del Imperio Inka o “Tawantinsuyu”. Si bien, la base del culto solar estuvo asociada a los ciclos agrícolas, este fue evolucionado hasta convertirse en un elemento central de la religión y la política del Imperio Tiwanaku y más tarde del Tawantinsuyu, trayendo consigo una evolución notable en la preparación y especialización de los astrónomos Aymaras y Quechuas. El Historiador Brian Bauer (2003), autor del libro Astronomy and Empire in the Ancient Andes, nos entrega sólidos argumentos científicos que dan cuenta de esta especialización, y nos dice: “existían grandes y complejas celebraciones rituales en y alrededor de la capital imperial, que incluían la observación pública del Sol (…) para lo cual tenían especialistas, quienes supervisaban la programación y llevaban a cabo los aspectos técnicos y ceremoniales de las observaciones astronómicas”. Mas información de este tema es posible obtenerla en reporte coetáneos de la conquista española y albores de la colonia en el: Manuscrito de Huarochiri (1608), la Carta Annua (1609) y Guamán Poma de Ayala (1615).

La astronomía en el estado Tiwanaku era practicada por especialistas localizados en los templos y pirámides de la ciudad de Tiwanaku, sin embargo, también había una observación de las estrellas practicada de manera más popular por los campesinos localizados en la costa, serranías y punas.

La observación del Sol y la Luna, se convirtieron en parte esencial de la vida social, religiosa y política. La gente común usaba el Calendario Lunar para organizar sus actividades durante el año, conjuntamente con unas cuantas observaciones esporádicas del Sol y las estrellas. Sin embargo, tanto en las ciudades de Tiwanaku y Cuzco, se daba mayor importancia a los rituales y los medios con los cuales eran programados. Y la habilidad de marcar y medir el año solar era esencial para las decisiones políticas y religiosas del Estado Aymara e Inka.

El Machaq Mara no sólo implica el poder determinar un período cronológico de tiempo, sino que posee una connotación religiosa profunda que hoy estamos redescubriendo. El mundo aymara se encuentra en la búsqueda permanente de comprensión de las leyes de la naturaleza y su armonía (Taypi), el cual logra definir tres conceptos esenciales para comprender el Machaq Mara:

a) Tinku, Encuentro en un espacio de coincidencia de polos opuestos que resuelven sus diferencias en la fiesta o en la lucha ritual.
b) Kuti, Resolución de las contradicciones mediante la alternancia en la misma medida.
c) Ch’ajwa, es la oposición no resuelta del enfrentamiento entre las contradicciones.



Esta conceptualización nos permite entender que el sentido del Machaq Mara es el enfrenamiento y la alternancia entre la luz y la oscuridad. Esta alternancia se inicia en Julio a Diciembre (predominio de la Luz) y de enero a junio (Predominio de la oscuridad), por tanto el “Machaq Mara, es la celebración de la época de la luz, el equilibrio y armonía del cosmos”. Durante el esplendor del Tawantinsuyu el Machaq Mara también, fue periodo de iniciación y ordenamiento de los guerreros que juraban proteger los designios y voluntad del Dios Sol.

La celebración del Machaq Mara e Inti Raymi, fue evolucionando hasta convertirse en una festividad de gran solemnidad y protocolo, donde las funciones centrales eran realizadas por sacerdotes y sacerdotisas. Tal era el grado de complejidad de esta fiesta que exigía a todos los súbditos del Tawantinsuyu participar de el en la capital cuzqueña:

“Entonces el Inca elevaba dos grandes vasos de oro llenos de chicha y, mientras invitaba al lnti, el que llevaba en la mano derecha. Compartía el otro con sus parientes, vertiendo pequeñas cantidades de chicha en sus propios vasos. Luego el soberano ordenaba que su ejército y sus súbditos prosiguieran con el homenaje, en el que participaban diversos pueblos, los cuales se adelantaban a ofrecer sus presentes y sus mejores danzas”

Gracilazo de la Vega agrega “Ese día, el soberano y sus parientes esperaban descalzos la salida del Sol en la plaza. Puestos en cuclillas ("que entres estos indios es tanto como ponerse de rodillas", aclara el cronista), con los brazos abiertos y dando besos al aire, recibían al astro rey”.

Durante la conquista española la festividad fue tolerada en sus primeros años, para luego ser declarada como un acto de herejía en 1543, es prohibida completamente en 1572 por el Virrey Toledo y severamente reprimida por el estado español. Cabe recordar que los vestigios del Machaq Mara e Inti Raymi serán severamente perseguidas por los “Extirpadores de Idolatrías” que destruirán el culto solar haciendo uso de métodos que incluían la tortura y martirio de lo profesantes de la religión andina. Es a partir de fines del siglo XVI que la festividad quedó sepultada en el olvido y prohibida, ya que la festividad tenía un profundo sentido religioso y político, lo cual era una grave amenaza al poder colonial. El Dios creador, padre, protector de la humanidad y fuente de la vida quedo entonces sumido en la oscuridad, siendo sus celebrantes exterminados o convertidos a la nueva religión.



Por tal razón no existe registro que dé cuenta del culto al Dios Sol de manera completa, si no más bien el Machaq Mara fue cristianizado y convertido en una festividad de agrícola y ganadera durante la colonia y practicado de manera clandestina. "El Machaq Mara, es el cierre del ciclo que permite encontrar la armonía cósmica en la naturaleza, la sociedad humana y el mundo celestial. Es también la purificación del alma y el espacio humano mediante las fuerzas cósmicas". En este momento de sacrifico ritual, nos dice T.A. Abercrombie [Be Indian, To Be Bolivian. In Indian and Nation State in Latin America], que la entrega de la llama en sacrificio ritual posee un significado relevante, pues “los andinos han considerado que las llamas gozan de una especie de vida social comparable con la humana. Guamán Poma ilustra en varios rituales en los que el emperador Incaico hablaba la "lengua de la llama", diciendo "yn, yn" cuando se preparaba para enviar mensajeros sacrifícales de las llamas al más allá (Guamán Poma: 1980:292). En algunos ritos se enviaban las llamas sacrifícales a sus suertes vestidas de camisetas tejidas de muchos colores, con aretes de oro colgando. Se alimentaba con hojas de Coca y Chicha y a sus pies se colocaba un Kero lleno de chicha de maíz, que al derramarlo con el píe participaba en la ofrenda libatorio”.

La festividad del Machaq Mara La festividad en tiempos prehispánicos comenzaba una semana antes con la realización de una serie de preparativos técnicos y religiosos a la cual debía concurrir la elite gobernante. Los preparativos poseían el siguiente ciclo y ceremonia:


1. La purificación del Alma:


a) Para alcanzar la purificación se debía tener un ayuno y abstención sexual de 3 días y noches (días 20,19 y 18 de junio), solo comiendo galletas de quinua y bebiendo agua. No se podía ingerir ni comer sal o ají.




b) No se podían tener relaciones sexuales en este lapso.

c) Peregrinación a las montañas sagradas.

d) Se debía practicar la meditación en las montañas sagradas.



2. Las ceremonias de víspera.




a) Concluida la jornada de meditación para alcanzar la paz y la armonía se debe realizar plegarias y ofrendas (mesas) a la madre tierra y los ancestros (Achachilas). En la meditación se debe masticar Coca mientras de Ora a la Pachamama y al Tata Inti.


b) Se debe observar y estudiar el movimiento de las estrellas (Pleyades y Cruz del sur) y el color y posición de la Madre Luna.

c) Durante la noche se prenden fogatas, se danza y escucha música en honor al Tata Inti y en espera al alba.

d) La entrega de las ofrendas “Wajt’a” (mesas rituales) en los cerros sagrados o en las apachetas (localización de las cruces). Estas mesas que son 4 en total deben contener: hojas de Coca, Untu (grasa de llama, se elaboran figuras), Mullu, K’oa (planta del altiplano que es aceitoso), figuras geométricas o animales plateadas o doradas, panes de oro y plata, dulces (pastillas), lanas de colores, copal(mineral), alcohol, vino, serpentinas y adicionalmente se acompaña de feto de llama o vicuña (los insumos son adquiribles en distintos puntos de la ciudad).

e) Preparación de comidas para el día de fiesta.

f) Los aumautas y Yatiris leen la hoja de Coca, preguntando por el futuro.


3. la ceremonia principal. La ceremonia tiene varios aspectos importantes, una el de la religiosidad y espiritualidad entendida como una conjunción con las fuerzas cósmicas, este aspecto abarca una preparación previa para recibir el nacimiento del Padre Sol y homenajear a la Pachamama.


a) La ceremonia se practica en los lugares altos(Lugares consagrados) donde se espera el Nacimiento del Tata Inti.


b) Es un acto de gran solemnidad donde se debe guardar absoluto silencio y estar de rodillas hasta que el Yatiri orden lo contrario.

c) A la salida del Sol, los Amautas y Yatiris hacen Mara T’aqa o agradecimiento al Willka(antiguo nombre del Sol) y a la Pachamama con el siguiente rezo:


“¡Oh Sol! Que estás en paz y salvo, alumbra a estas personas que apacientas; No estén enfermas, guárdalas sanas y salvas”(1). “Willka Tata, Que este año haya buena cosecha, que no haya hambre”.

d) Mientras se reza se debe estar de rodillas y en parejas (hombre y mujer) dirección del Sol. e) Luego se depositan las mesas rituales sobre el fuego, el cual es alimentado con alcohol labor que realiza el Yatiri.


f) Este el momento de mayor misticismo, la gente levanta las manos abiertas hacia el Padre Sol, para recibir la energía positiva y debe acoger con gran emoción la fuerza cósmica.


g) Es un momento donde las fuerzas negativas se debe espantar y las penas y preocupaciones liberadas.


h) Este hecho da inicio al nuevo año, que debe ser acompañado de música de zampoñas, bandas o tarkas.


i) Concluida esta parte se debe iniciar la comida ritual, que debe ser por preferencia la Watía (alimento consagrado).


j) En la jornada de la tarde se visita nuevamente las montañas sagradas. Los aymaras nunca han sido un pueblo de muchas palabras, pues han vivido su fe, han practicado su religión andina (Pj. Berg, 1989) y siguen haciéndolo, en la actualidad la reafirmación de su religión a traído consigo el rescate de uno de los elementos centrales de sus creencias y fe y como mencionara Don Fortunato Manzano, hace mucho tiempo el Machaq Mara estaba enterrado, hoy día no, porque así lo dijo el Inka.

Por ende el día de hoy el rescate de estas tradiciones y aspectos de la religiosidad andina constituyen parte esencial de la identidad aymara y no constituye una actividad folklórica o un mito contemporáneo como algunos creen, si no por el contrario esta en el colectivo de la gente de los Andes. El Machaq Mara e Inti Raymi, es el tiempo de encuentro y armonia cósmica que hoy vuelve con fuerza a millones de andinos a lo largo de América. Jallalla, Machaq Mara. ¡Que la luz del Padre Sol ilumine nuestros corazones y nos depare un futuro mejor y lleno de satisfacciones y buenaventura a nuestra Nueva región!

martes, 29 de abril de 2008



Las Cruces de Mayo: La Fiesta de la Cosecha.


Carlos Choque Mariño
Profesor de Historia
Magíster en EIB



En la primera semana de Mayo es una fecha importante para el pueblo Aymara, pues se celebra la “Fiesta de la Cruz de Mayo”. Esta celebración religiosa se realiza en los valles de Azapa, Lluta, Codpa, Camarones y en las diversas comunidades de las Comunas de Putre y General Lagos. En los valles la festividad no dura más de dos días y se realiza de manera familiar ó con los vecinos del sector agrícola donde se encuentra la “Cruz”, en cambio en las comunidades como Putre, Socoroma y algunas comunidades de la precordillera, la fiesta dura más de una semana y tiene como punto relevante procesión de las cruces, las actividades comunitarias y el retorno de las cruces a los cerros sagrado y apachetas, realizándose hermosas y coloridas procesiones acompañadas de música y danzas tradicionales. En el caso del altiplano, la fiesta durante muchos años no se realizaba en todas las comunidades, por que las comunidades habían adoptado la religión evangélica, sin embargo, la fiesta se continúo realizando principalmente en Visviri y hoy otras comunidades comienzan a recuperar esta fiesta tradicional. Lo característico de esta fiesta es el colorido y adornos de las Cruces, lo cual los alférez y pasantes realizan con mucho esmero y cariño pues la “Cruz” es celosa y severa cuando la actividad se realiza de mala manera. Es una fiesta de fe, rencuentro familiar y aparición de un espíritu comunitario que en la actualidad solo aparece en las fiestas rituales, siendo que hace 40 años era una actitud permanente en cada comunidad.

Al vencer los españoles y sus aliados a los Ejércitos Quechuas y Aymaras, después de 14 años de sangrienta guerra que aniquilo los ejércitos andinos, continuaran una guerra de guerrillas de otros treinta años hasta la muerte del último Zapainka Tupac amaru I en el año 1572. “Las poderosas deidades andinas, antiguamente reverenciadas como fundamentos y guardianes de la civilización aymara, quedaban desahuciadas, con su autoridad deshonrada, sus tesoros dispersados y sus templos arrasados hasta los cimientos”(Nicholas Griffiths, 1998). Sobre estas ruinas del Tawantinsuyu, los españoles cambiaran las estructuras políticas, sociales, religiosas del mundo andino y llegará con ello el Cristianismo, agresivo e inflexible que buscaba la sumisión de los aymaras y el abandono de la religión andina. Consumada la destrucción física de los templos y el clero religioso, lo que siguió fue la destrucción psicológica de las comunidades aymaras.

La evangelización española fue por tanto, brutal y despiadada, sin embargo, no pudieron aniquilar el espacio sagrado aymara y la religión aymara quedaron subordinada y oculta. Los primeros curas doctrineros y españoles, tenían la convicción que las practicas religiosas a la Inti Tata, Chaskakoyllor, Illapa, Phaxsimama, Pachamama, Los Achachilas, Wari, entre otros no eran sino una manifestación del diablo. Es decir, a todo lo extraño para ello, lo satanizaron, por lo cual combatieron al diablo con fervor y fanatismo religioso. No se sabe con exactitud cuantos hombres, mujeres y niños murieron en esa conquista religiosa, pero sin duda fueron cientos de miles a lo largo del mundo andino. Un ejemplo de la ceguera religiosa de los primeros curas, fue la campaña de extirpación de idolatrías, donde se enviaban curas investigadores a las comunidades, en donde se interrogaba a la gente sobre sus costumbres y si encontraban que adoraban a la Pachamama o los Achachilas, era enjuiciados por brujería y herejía, en otros casos pueblos completos fueron arrasados por el Cura Pablo José Arriaga, como le ocurrió al pueblo de Mollepampa en el valle de Lluta (ubicado a unos 10 kilómetros a oeste de Poconchile) y al pueblo de Pubrisa (Ubicado entre el Santuario de la Virgen de las Peñas y el pueblo de Livilcar) a comienzo del siglo XVII. A pesar de la permanente investigación de los curas doctrineros de Belén y Codpa, las comunidades siguieron practicando sus costumbres religiosas andinas en la clandestinidad.

¿Qué significa la fiesta de la Cruz de Mayo? y ¿Desde cuando se realiza?. En las campañas de evangelización española, se empleo como principal estrategia el colocar un “Cruz” sobre los templos de los dioses andinos y sobre las cumbres donde se practicaban las ceremonias ancestrales, de manera de simbolizar la conquista religiosa de ese lugar sagrado y esta fue la forma de convertir a nuestros ancestros en “cristianos”. Si embargo, estos nuevos cristianos, “no creían en el cristianismo ni lo entendían pero, por obligación, participaban en los ritos de las primeras iglesias y se convirtió en una costumbre obligatoria”. Lo cual significa, que las fiestas ancestrales dirigidas a los dioses andinos fue vestida con ropas y forma de religión católica, es decir, se reinterpreto la religión cristiana, lo cual demuestra que los españoles nunca pudieron destruir la religión andina, pues el hombre y la mujer andina la escondieron en la propia religión católica; así, el culto al Dios Hacedor Thunupa ó Wiracoha y el Inti Tata se le asimilo a Cristo, la fiesta del Dios del Rayo, se convirtió en la Fiesta de San Santiago, La fiesta del Dios Wari paso a ser la fiesta de San Andrés y los lugares de adoración a la Pachamama, pasaran a convertirse en las fiestas Marianas. Los Carnavales a la Anata; Las fiestas de San Juan y Corpus Cristi pasaron a remplazar a las fiestas del Machaq Mara, pero en esencia era lo mismo; la fiesta a los Santos Difuntos, vino a reemplazar en nombre a otra antigua fiesta de los Achachilas. En el Caso de la fiesta de la Cruz de Mayo, esta vino a intentar reemplazar a una de las fiestas más importantes del mundo andino, la fiesta de la cosecha y la fecundidad de los campos.

Afines del mes de Abril y en el mes de Mayo, gran parte del mundo vive el periodo de mayor alegría, pues los campos se caracterizan por las flores que adornan las terrazas de cultivo y pequeñas chacras, con la papa, el maíz, la oca, las habas, zapallos y frutas en general esta lista para ser cosechada. Debemos recordar que en la Anata, el martes de Ch’alla el abuelo carnavalón y los santos patronos visitan los campos para bendecirlos, siendo una fiesta de pre-cosecha. El cronista Quechua Huaman Poma de Ayala [año 1615], nos dice en que consistía esta fiesta en tiempos del Inka:

“MAIO, AYMORAY QUILLA: En este mes ofrecían otros ganados pintados de todos los colores. En esto de amoral hay otras fiestas (…), dicen hallando una mazorca que nacen dos juntan o papas – y de recoger la comida y llevarlo a casa o al deposito, para guardarse en las cullunas chauays pirua, que son barriles hacen muy mucha fiesta y borrachera, cantan (…). En este mes abundancia de comida; se hinche todas las depócitos y las casas de los pobres y se uecita los yuyos [planta acuática] que an secado y lo que a trauajado para guardar, para que ayga que comer todo el año, para que no ayga hambre en los pobres en todo el rreyno. Tiene esta cuenta en este mes de mayo, Aymoray Quilla.

La Fiesta de la “Cruz de Mayo”, es por tanto una fiesta destinada a celebrar las cosechas y tienen como principal destinatario al Inti Tata (cuando se ofrece incienso mirando hacia el sol en el calvario), la Pachamama, los santos y fundamentalmente a la cruz que simboliza a los dioses ancestrales de cada comunidad, estos los Achachilas (estos representan a los espíritus ancestrales de cada comunidad y pueden ser muchos con distinta jerarquía). Por lo tanto, es una fiesta de mucho recogimiento, fe y alegría donde las familias deben reencontrarse y buscar la armonía entre si y con el espacio sagrado.

Mas informaciones en: Archivo Arzobispal de Lima; Pablo José Arriaga, 1610[1968]; Joseph Bastien, 1978; Bernabé Condori, 1976; Emile Durkheim, 1915; Carlos Choque, 1998; Van Der Berg, 1992; Manuel Marzal, 1989; Luis Millones, 1990; Maria Rostworowski, 1983; entre otros.

lunes, 21 de abril de 2008

Pueblo Aymara y los desafíos para el siglo XXI

Carlos Choque Mariño
Profesor de historia
Magíster en EIB


Durante los últimos 20 años se ha escrito mucho sobre los aymaras y nos han dado distintos orígenes, con variados niveles de logro cultural, mas aún algunos han dicho que no existimos y que somos un constructo, una invención y que gran parte de nuestras “costumbres” y “tradiciones” no son antiguas, sino más bien contemporáneas y por lo tanto no existimos. Como pueblo. Discrepo de estas visiones, pero se debe reconocer que no hemos hecho muchos esfuerzos por aclarar algunos vacíos en nuestra historia. A esto de debe agregar que las necesidades más urgentes que tenemos tiene relación a mejorar nuestra calidad de vida y lograr espacios de representación, lo cual ha sido un proceso arduo y lento, que además, nos ha enfrentado entre nosotros en posturas fútiles y poco provechosas para nuestros derechos colectivos. Y por ello, no hemos tenido el tiempo de indagar y explorar nuestra verdad histórica, nuestra propia versión de la historia. El tema están complejo que año a año se aprueban un promedio de 1.000 millones de pesos para estudiar a los aymaras desde sus orígenes hasta la actualidad, pasando por temas de salud, educación, etc.¿que tanto sabemos de estos estudios?, ¿Cuántos aymaras participan de ellos como investigadores?, no me atrevo a decir que ninguno, pues más de alguien debe estar ahí, no quiero decir que no hay que hacerlo, sino mas bien devolver y retroalimentar a las nuevas generaciones nuestra cultura. Por otro, lado cabe preguntarse por que los profesionales aymaras no han incursionado en estas áreas de investigación, cual es la causa de su desmotivación, tal vez tenga que ver con necesidades mas urgentes en el hogar ó simplemente que estamos tan adscritos a un modelo económico y político, que lo nuestro no están importante. La ausencia de una intelectualidad aymara ha permitido que se elaboren posturas y se asignen contenidos culturales inapropiados a nuestra cultura, inapropiadas a nuestra verdad histórica. Más aún, esta ausencia de intelectualidad lleva a decir a algunos sociólogos y antropólogos no indígenas, que nuestra cultura es A o B, y que es más bien tribal. Esto último es preocupante, pues nos han desprovisto del termino civilización, que a mi entender es un concepto mucho mas amplio y que reconoce los avances tecnológicos y científicos de los aymaras, previa a la invasión española. El hablar de la cultura aymara es no reconocer nuestro pasado, es no reconocer el legado de nuestros antepasados.

Estamos creando cultura, estamos compartiendo bailes y conductas nuevas, lo cual es bueno, pues dinamiza nuestra actual cultura y en cierta manera la revitaliza, pero estamos olvidando las practicas y tradiciones de nuestros antepasados y estamos dejando de lado el un patrimonio intangible e invalorable que se expresa en nuestras canciones, bailes, tradición oral en el olvido. Que están haciendo los jóvenes profesionales en este sentido, creo que no basta con ir los carnavales o la fiesta patronal al pueblo, pues lo que tenemos, nuestras “costumbres” se comienzan a perder de forma irreversible en esta y la próxima década. Es mas triste aún, dado que estas “costumbres” poseen dentro de si elementos y formas rituales que son anteriores a la llegada de los españoles, y que debieron camuflarse en la religiosidad cristiana, debieron enfrentar las campañas de extirpación de idolatrías (campañas sistemáticas de la iglesia para erradicar toda costumbre aymara, mas aún pueblos enteros fueron arrasados por los extirpadores en Lluta y Azapa); debieron enfrentar las consecuencias nefastas de la encomienda y la semi esclavitud indígena de la colonia; las persecución y venganza de los ejércitos españoles tras la derrota de las guerras anticoloniales; nuestras comunidades debieron enfrentar los estragos de las guerras de independencia; la guerra entre Perú y Bolivia en el 1845 y finalmente la guerra del pacifico y los intentos del estado chileno de eliminar nuestra historia e identidad en cerca de 100 años de Chilenización. Nuestras comunidades con sus particularismo y sus propios conflictos logrado aferrarse a lo único que tenían y les daba esperanza, su identidad y sus tradiciones. Debemos reconocer que nuestros abuelos han sido, aguerridos y guerreros, fieles guardianes de sus tradiciones y nosotros estamos olvidando eso, y estamos permitiendo que su sacrificio no valga de nada. Más de alguno pensara que eso es cosa pasada que debemos ser modernos y cambiar, si, podemos cambiar, pero jamás podremos cambiar nuestro rostros y a nuestros padres y abuelos, pues ellos estarán ahí para recordárnoslo.

A fines del siglo XIX el emperador Meiji, realizo una serie de reformas para modernizar Japón y colocarla a la vanguardia de oriente, con un alto costo para su pueblo. Pero de igual forma el acuño, una palabra celebre y hermosa a la vez “…Japón, ahora es un país moderno, tiene vías, trenes, edificios e industrias y vestimos con ropa occidental, pero… nosotros no debemos olvidar de donde venimos y nuestro origen, no debemos olvidar nuestra historia”. Por ello, el día de hoy Japón, es la nación mas tecnificada del mundo, pero a la vez es la que protege de mejor manera su identidad y principalmente a sus agricultores, que son el pilar fundamental del ser japonés.

Muchos nos acusan en la clase dirigente no aymara que estamos inventando todo y de otras barbaridades que no valen la pena mencionar, sin embargo, son los propios europeos quienes han sido el modelo para recuperar nuestra identidad, basta ver como en España, los Catalanes, los Vascos, los Canarios y Andaluces, quieren la autonomía política y otros la independencia, nosotros tan solo aspiramos a tener mas derechos internacionales y mas aún solo defender nuestra identidad en agonía.

Otros ejemplo de cómo en Europa han construido identidad son los siguientes: El soldado alemán en la II guerra mundial lucho por su vida, y no por los idealismo del partido Nazi. Son los mitos los que han colocado a simples personas como iconos de ideológico del Nacional Socialismo que eran inexistentes en el común en la juventud alemana, la cual creció engañaba por una historia y valores que no eran reales. De la misma manera la construcción de la identidad de los Italianos se vaso en elementos indagados en la historia, pues los propios Italianos olvidaron por cerca de 1.000 años su historia e identidad (romana) y solo la comenzaron a recuperar con el renacimiento. Lo mismo a ocurrido en el restos de Europa, dado que ellos han creado un identidad los últimos siglos. El mismo Asterix y Obelix en Francia, el Rey Arturo en Inglaterra y el llanero solitario y los vaqueros en Estados Unidos.

Nosotros somos un pueblo que a lo largo de la historia ha sido profundamente creyente en nuestros antepasados, en nuestra Pachamama, el en Inti Tata, en los Achachilas, en la Luna, el Rayo, tanto así que nuestros ancestros buscaron mil maneras para codificar y ocultar en la nueva fe y en la cultura del español, nuestro verdadero rostro e identidad, hoy tan solo debemos de interpretar sus mensajes ocultos en nuestros tejidos, en los cuentos, en las tradiciones que aún perviven en nuestros ancianos. Somos un pueblo amante de nuestra sagrada naturaleza y de todo lo que lo rodea, sin embargo, hemos olvidado el respeto hacia nuestros hermanos los animales y hemos olvidado como relacionarnos, hemos de buscar nuevamente la armonía con ellos. Somos un pueblo que mira hacia las estrellas y el futuro, pero también mira nuestro pasado cercano, hoy nuestro desafió es conocer y difundir los logros de nuestras civilizaciones aymaras (Tiwanaku y Tawantinsuyu). Valorando nuestro pasado podremos encontrar la armonía y el equilibrio, la armonía que tanto buscaron nuestros ancestros a lo largo de la historia, por ello esta generación es la llamada a desarrollar esta gran empresa.






Jiwasa aymara jaqinakaxa wiñaya
Chachaptanwa kunatsa qhipaxaru
Untasasa, nayraxarusa uñtapxanwa







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sábado, 1 de marzo de 2008


LA GUERRA DE RECONQUISTA INKA: Historia epica de como los Inkas lucharon en defensa de la soberania del Perú ó Tawantinsuyu 1536 - 1572.



El profesor, Edmundo Guillén Guillén , Dr. en Historia , Dr. en Educación y Abogado, ha dedicado su larga investigación para rehacer la historia épica de los incas desde la perspectiva peruana.Es autor de los libros: “Wascar Inka trágico”, la “Versión Inka de la conquista del Perú”, la “Conquista del Perú”, el “Ejército Inka”, “Vilcabamba, la última capital de los incas” (en lengua japonesa) y de numerosos ensayos históricos entre los que destacan el: “Enigma de las momias incas”, “Documentos inédita para la historia de Vilcabamba”, “450 aniversario de la heroica resistencia del pueblo de Tumbes”, “Vilcabamba la última capital del Estado imperial Inka”, “Wila Oma, el intip apun o gran sacerdote y capitán del sol”, etc.En 1976 dirigió la expedición científica que identificó históricamente el lugar donde yacen los restos de la “Perdida ciudad de los incas”, la ciudad de Vilcabamba, la última capital del Tawantinsuyo.


Es una lectura muy importante que debemos difundir, pues el desaparecido maestro Edmundo Guillén (2005), nos lego una obra que no tiene comparación y de gran profundidad para esclarecer la historia de los Andes y nuestra historia aymara. en su obra máxima nos demuestra con exahustivo detalle los acontecimientos sociales, políticos y militares de la heroica guerra sagrada que llevaron acabo los ejercitos Quechuas y Aymaras en contra de la invasión españoles en susecivas campañas militares 1536 a 1572, campañas de agotaron y exterminaron a cientos de miles de guerreros aymaras y quechuas y de otras nacionalidades que defendieron con sus vidas la superviviencia de sus familias y su fé. Sin duda, se desprenden numerosas tareas de la obra del maestro Guillen, que deberan seguir investigandose en estos años.


Carlos Choque mariño

Profesor de Historia





LA GUERRA DE RECONQUISTA INKA


CAPÍTULO I: EL TAWANTINSUYO EN LA DÉCADA DE1520 A 1530.


El estado Inka, en el curso de esta década, confrontaba en su extenso territorio, principalmente, tres grandes problemas. El primero de ellos, su falta de integración política, étnica e ideológica, que hacía de él un gigante con cabeza de oro y pies de barro. El segundo, la pugna creciente entre los linajes y panacas incas por la hegemonía del poder y el tercero, las aspiraciones libertarias de los pueblos conquistados por salir del dominio cusqueño.


Wayna Qhapaq en su largo reinado, no obstante sus esfuerzos políticos por mantener la “paz incaica”, no pudo evitar la sublevación de varias provincias de la región ecuatorial del Tawantinsuyo que fueron severamente reprimidas. Igualmente, no pudo precaver la pugna entre las parcialidades cusqueñas Hanan y Urin que se agudizó después de su muerte en 1529, en el estallido de la rebelión de Atao Wallpa que cuestionó la legitimidad del gobierno de su hermano Wascar Inka.


Estos problemas, con otros secuenciales facilitaron las exploraciones españolas de 1526 a 1528 y posteriormente la invasión misma del Tawantinsuyo en 1531.


1. LAS POSTRIMERÍAS DEL GOBIERNO DE WAYNA QHAPAQ.

Como Se sabe por versiones peruanas y españolas, este famoso Inka fue el afortunado heredero del Tawantinsuyo, el Estado andino más extenso y poderoso de su tiempo organizado por Pachacuti Inka Yupanki quizás desde mediados del siglo XV, que con la conquista de Tupa Inka y las últimas de Wayna Qhapaq,- en la década de 1520- sus límites se extendieron desde el sur de la actual república de Colombia hasta la parte austral de Chile; de la costa, a las profundidades de la selva amazónica y por el sureste, hasta bordear las pampas argentinas.

Sin embargo, este gran Estado Inka, - en la década referida- era todavía estructuralmente débil. Carecía entonces de cohesión política, ideológica y étnica con los pueblos conquistados que mantenían latentes sus sentimientos regionalistas. El Tawantinsuyo antes de la invasión española, era así un gigante con cabeza de oro y pies de barro e interiormente corroído por la ambición de los linajes cusqueños que se disputaban el poder y la hegemonía de su gobierno.

Por ejemplo, Pachakuti Inka Yupanki sacrificó a varios de sus hermanos y capitanes para consolidar su poder. Tupa Inka Yupanki develó la conspiración de su hermano Tupa Qhapaq y aplastó sangrientamente el alzamiento de las Collas para asegurar su autoridad. Después a su muerte o asesinato, las madres de sus hijos Qhapaq Wari y Titu Kusi Wallpa se disputaron a la vez el derecho al gobierno. Derrotado el primero, Titu Kusi Wallpa- adolescente aún- fue reconocido como su legítimo sucesor con el nombre de Wayna Qhapaq y asumió prematuramente el reinado al fracasar la conspiración del Regente Apo Wallpaya, que quiso encumbrar a su hijo en el gobierno del Tawantinsuyo .

Las primeras tareas gubernativas de Wayna Qhapaq fueron la pacificación del imperio y la represión de los pueblos alzados después de la muerte de su padre. Luego continuar con la integración política e ideológica del Tawantinsuyo. Las crónicas dicen que con este propósito, “trabajó mucho” para “mantener quieta la tierra” que se “ alzaba cada día” y que convencido de que su presencia en los pueblos era importante, inició la visita de su extenso territorio para conocer de cerca sus necesidades y desarrollar la producción, para demostrar con la abundancia y los excedentes, las ventajas del gobierno “Waqchakuyay” del Tawantinsuyo y la importancia de la “paz incaica”.

Sin embargo, tampoco pudo mantener esta paz por mucho tiempo. Cuando estaba ordenando las tierras del valle de Cochabamba (Qachapampa) en el actual territorio Bolivia, estalló la rebelión de las provincias de: Quito, Cayambe, Carange y Otovalo, que obligaron al Inka a suspender sus trabajos en este valle y regresar al Cusco. En esta ciudad, preparó la campaña contra las provincias sublevadas y designó a su hijo Tupa Kusi Wallpa (Wascar Inka) como su correinante. Según varios testimonios, el Inka salió de esta ciudad con un poderoso y galano ejército de “doscientos mil hombres” . Los “Hanancusco”, al mando de Auki Tupa y los “Hurincusco”, a órdenes del joven Michiq Waka Mayta. Este ejército dividido en escuadrones de mil hombres repartidos por ayllus y parcialidades, con capitanes lucidamente ataviados con sus armas típicas y estandarte, daban la impresionante visión del poder bélico de Tawantinsuyo. Se afirma que parte de este poderoso ejército estuvo integrado por soldados del Collasuyo que tenían la fama de ser los guerreros más valientes del Imperio .

La campaña Inka fue difícil y sangrienta. Todo su poder se estrelló contra la tenaz resistencia de los Caranges y otavalos quienes lucharon con tanto heroísmo, que Wayna Qhapaq deponiendo su habitual generosidad terminó por reprimirlos severamente para establecer la autoridad Imperial .
Por este tiempo, los chiriguanos de la etnía Guaraní invadieron el Collasuyo. Aniquilaron la guarnición fronteriza del fuerte de “Cuscotuyo” y penetraron hasta la región meridional de las Charcas. Según la crónica de Sarmiento de gamboa, Wayna Qhapaq envió desde Quito al capitán “Yasca” para que con Apu Illakita y Auki Tupa gobernadores del Cusco, organizara en esta ciudad una expedición para echarlos del territorio. La campaña se hizo conexito y los chiriguanos fueron echados de la tierra y se reedificó la fortaleza de “Cusco Turo” o “Cusco Tuyo” construida para la defensa de esta parte de la frontera Inka . E. Nordenskiold, en su estudio sobre la “Invasión Guaraní al Imperio Inka en el Siglo XVI”, confirma esta incursión a las localidades de Mizque y Tomina, - probablemente en 1523- en la que habría participado con otros portugueses, uno llamado Alejo García. De confirmarse este suceso con nuevos testimonios, serían portugueses y no españoles los primeros europeos que penetraron en el territorio de las incas .
Aunque será difícil saber si Wayna Qhapaq o no sobre la presencia de europeos en esta incursión, lo más probables es que este Inka, - según Gracilazo de la Vega- tuviera noticia de ellos desde 1515 que exploraban el golfo de Panamá y con más seguridad, - si entonces vivía- desde fines de 1526, del desembarco español en la Bahía de san Mateo y del salto que hicieron de la balsa tumbesina en la costa ecuatorial de Manabí . Cuando Wayna Qhapaq debía estar preocupado por estas novedades, después de su accidentado recorrido por la costa ecuatorial, le sorprendió la muerte en Quito en algunos de los últimos meses del año de 1526 o en los primeros de 1527 .

La causa y el género de la enfermedad que postró al Inka, no se conoce con seguridad. Para algunas versiones, Wayna Qhapaq murió de la “verruga” contraída en la costa ecuatorial y según otras, de “viruela” o “sarampión” que se habría extendido desde centro América a las latitudes del Tawantinsuyo . Pero cualquiera que hubiera sido la causa de su defunción, a su muerte se asomó la crisis sucesoria en el Tawantinsuyo. El bando de Atao Wallpa sostuvo que Wayna Qhapaq dividió el Imperio entre él y su hermano Wascar. Históricamente esta división no se hizo, como lo demostraron los hechos posteriores . Según la versión oficial Inka, - recogida en la crónica de sarmiento de Gamboa- muerto Ninakuychi, designado sucesor del Inka- según el rito de la “Callpa”- Wascar, su correinante asumió de hecho el gobierno del Tawantinsuyo . El descontento de sus hermanos se produjo de inmediato. Por sospecha de conspiración, Wascar mandó matar a su hermano Kusi Atauchi y a varios de sus parientes acusados de atentar contra su gobierno. De este celo político se salvó Atao Wallpa quien prudentemente se quedó en Quito como Incapratin o gobernador de esta importante región, - según intrigas del cañari Ullco Kolla- para preparar su alzamiento contra Wascar Inka.


2°. DESCUBRIMIENTO OFICIAL INKA DE LOS EXPLORADORES ESPAÑOLES.

Aunque es posible que desde 1526, cundiera en el Tawantinsuyo la noticia que gentes extrañas que recorrían su litoral . En 1528 –por decir oficialmente- los incas descubrieron a los exploradores españoles cuando merodeaba la isla de Puná y fueron conducidos hasta la costa tumbesina para conocimiento de los funcionarios incas de esta provincia .


Este memorable descubrimiento de los españoles por los tumbesinos, significó históricamente el primer encuentro de dos culturas: la andina y la europea, entre un “apu” o funcionario Inka y Francisco Pizarro, exponente del mundo medioeval y renacentista de España. El cronista pedro Cieza de León, reseñando esta famosa entrevista abordo de la nave española, dice que el “apo” (al que llama “orejon” por sus grandes orejas) preguntó a Pizarro, mediante los intérpretes tumbesinos, capturados en 1526:

De donde heran y de que tierra avían venido, qué buscavan o qué hera su retensión de andar por la mar y por la tierra sin para. Francisco Pizarro le respondió que venían de España, donde Carlos, cuyos vasallos y criados eran ellos avían salido a descubrir por aquellas partes como vían y a para poner debaxo de la sujeción de aquel rey lo que hallasen...”.

“Esto y otras sosas dixo el capitán Francisco Pizarro (a) aquel orejón, tanto que él se espantaba de las oir y estuvo en el navío desde por la mañana hasta la ora de vísperas. – Añade el cronista, - que Pizarro en compensación a los regalos de comida y una llama que le habían enviado, mandó que: “le diesen de comer y beber” el vino que tenían, que al apu le pareció: “Una hacha de hierro con que extrañamente se holgó teniéndola en más que si le dieran cien veces más oro que ella pesaba, y diole más unas quentas de margaritas y tres calcidonias e para el cacique (Kuraka) principal le dio una puerca y un berraco y cuatro gallinas y un gallo. Con esto se partió el orejón, e ya que se iba, rogó al capitán le diesen para que fuesen con él dos o tres cristianos porque se holgarían de los ver. El capitán mandó (a) Alonso de Molina y a un negro que fuesen”.

El desembarco de estos dos hombres fue una novedad. Según el mismo cronistas, los tumbesinos se asombraron más, de ver al negro que al hombre blanco al ver sus graciosos ademanes y los requiebros que hacía, su ensortijado cabello y la negrura de su piel cuando de pronto se dieron cuenta de que ésta no era “confacción puesta”, sino natural que no se desteñía con el agua. Molina y el negro, invitados al pueblo, dijeron que se habían quedado sorprendidos de la belleza de sus edificios, del oro y de la plata que muchos artesanos estaban trabajando, de los tejidos que hacían las mujeres y de otras cosas más. Cuando a su vuelta contaron lo que había hacían las mujeres y de otras cosas más. Cuando a su vuelta contaron lo que habían visto, sus compañeros no les creyeron, tanto, que Pizarro para conocer la verdad de lo que decían, envió al soldado griego Pedro de Candia para que como “hombre de ingenio” se informarse de la realidad del pueblo de tumbes, de sus edificios y poblaciones .

La presencia del soldado griego en la playa, -uno de los hombres más altos y robustos de la buena otro espectáculo para la gente tumbesina. Al verlo con su atuendo metálico, su cimera de plumas y rubicunda figura con arcabuz al hombro, imaginaron que era un pintoresco disfraz del extranjero para impresionar al Kuraka y a la multitud de curiosos. Efectivamente, Candia para impresionarlos, pidió que colocaron cerca de él, un grueso tablón para demostrar el poder de su arcabuz. Cuando después de encabalgarlo lo detonó con gran estruendo, el disparo pasó el tablón de una parte a otra como si fuera la “corteza de un melón” dejándolos estupefactos. No así al kuraka quien con atención había observado las maniobras de Candia y para poner al descubierto su artificio, con supuesta ingenuidad, vertió un jarro de chicha (licor de maíz) en el tibio caño del arcabuz para que volviera a disparar con la misma presunción . El saldo, entre confuso y desconcertado con la treta del Kuraka, rehuyó hacer otra demostración pese al clamor de la multitud. Este detalle, aparentemente intrascendente, demostró al extranjero, que los tumbesinos no eran tan cándidos como había supuesto el soldado de Pizarro. Candia, de regreso a la nave, ante la expectativa de sus compañeros, contó que había visto en el pueblo de Tumbes: “Cantaros de plata y estar labrando a muchos plateros y que por algunas paredes del templo había planchas de oro y plata y que las mujeres que llamaban del Sol heran muy hermosas” y otras que tejían finos hilados de lana, además declaró que había visto también grandes sementeras, “ovejas” (llamas) y acequias con agua etc. Y para demostrar lo que supuestamente había observando, trajo pintada en un paño, la traza del pueblo de Tumbes, de su presunta fortaleza y de sus edificios imaginarios, dejando, con su embuste maravillados a Pizarro y a la soldadesca. El historiador Raúl Porras, ironizando el cuento de este soldado, dice que las mentiras de este “bellaco engañador” decidieron de hecho, la futura conquista del Perú .

Pizarro prosiguiendo su viaje por la costa, avanzó en su pequeña nave hasta la localidad de “Santa”(shanta). Desde esta localidad, sin poder seguir al puerto de Chincha, emprendió su regreso a la ciudad de Panamá, para dar cuenta a sus acreedores y detractores, de la buena tierra y de los pueblos ricos que había visto en el litoral, sin sospechar ni remotamente que estos pueblos y esta buena tierra fueron parte costeña del Tawantinsuyo, el poderoso y extenso Imperio del mundo andino. Cieza de León refiere que a su regreso.- Pizarro- a insistencia de una “apu llana” o “capullana” (Kuraka local9, convencido de que no había peligro ni era un ardid, aceptó la hospitalidad de la Kuraka y desembarcó en algún lugar de la costa. Añade el cronista que terminados los agasajos, el capitán español ante la curiosa mirada de los pobladores, tomó posesión de este sitio en nombre del rey de España , sin que la Kuraka entendiera la grave significación de esta breve ceremonia. Después, - según varias versiones – en la costa de los tallanes, Pizarro dejó tres o dos espía españoles para que se informaran de la tierra y a pedido de los curacas del valle de Chira, llevó consigo a varios mozos de la localidad para que a su regreso les sirvieran de intérpretes y conocieran las costumbres de y los pueblos de esta nueva gente .

En marzo de 1528 o antes, Pizarro, con sus compañeros de aventuras, entró en la ciudad de Panamá. El oro y la plata que exhibió con otros objetos, despertaron la admiración y la codicia de sus acreedores quienes olvidando sus reclamos, resolvieron apoyar la conquista de nuevas tierras que había explorado. Un tiempo después, Pizarro, a iniciativa de sus socios Diego de Almagro y el sacerdote Hernando de Luque, con Candia y Soralucre viajó a España para dar cuenta de su “descubrimiento”al emperador Carlos V y para pedirle que autorizara la conquista de la “provincia del Perú” , nombre con el que empezó a llamarse al Tawantinsuyo Inka.

Entre tanto, los curacas y funcionarios incas del litoral debieron avisar a Wascar Inka y al príncipe Atao Wallpa, sobre la llegada a la costa de esta gente extranjera que navegaba en una “casa de madera” flotante. Aunque no se conoce la reacción de Wascar Inka sobre esta novedad, de la confusa versión de Titu Kusi Yupanki, parece desprenderse que Atao Wallpa habría conocido y tratado a dos de los espías españoles dejados en la costa y que cuando les preguntó por el libro que traían, éstos le respondieron que era: la “quilca (escritura) de Dios y del rey”.

De Todas maneras, ni Wascar ni Atao Wallpa sospecharon entonces que estos forasteros de pigmentación blanca, con vestidos y armas extrañas que simulaban “paz y amistad”, fuesen en realidad la vanguardia conquistadora de otra potencial militar, que después regresarían expresamente para disputarles el gobierno de la tierra.


3° LA GUERRA CIVIL O PACHAKUTIRANA INKA.

En 1529, mientras Francisco Pizarro gestionaba en La Corte española la autorización oficial para conquistar la llamada “provincia del Perú”, estalló en Quito la insurrección del príncipe Atao Wallpa , el “Pacchakutirun Inka”, al que Guaman Poma llama también: “Aucacunascan Pachacutiscan Pacha” o la sexta de la cronología andina del Perú (1936; 911). Aunque las causas de esta guerra no son claras, por las versiones toledanas de pedro Sarmiento de gamboa, Miguel Cabello Valboa y Fray Martín de Murúa, se colige que su entraña fue eminentemente política; la lucha por el poder entre los linajes incas . Dentro de esta perspectiva la causa inmediata, el detonante político, habría sido el cuestionamiento de la legalidad del gobierno de Wascar Inka por su hermano Atao Wallpa quien le negaba el derecho de suceder legítimamente a su padre Wayna Qhapaq.

Los episodios de esta guerra, descritos por los citados cronistas toledanos, prueban la encontrada lucha entre los hermanos. El cronista peruano Juan Santa cruz Pachakuti Yamki Salqamaywa, culpando a Wascar Inka de esta guerra, dice que ésta se originó por sus desmanes, por atentar contra el culto a los muertos y ser irrespetuoso con el personal que servía a la deidad solar, entraña religiosa de esta guerra, como acertadamente lo presume el historiador peruano F. Pease.

Compendiando las versiones sobre este n Pachakutiruna Inka, se constatan en su sangriento desarrollo dos grandes etapas: la primera, desde la insurrección de Atao Wallpa en 1529, hasta la tregua de Kusi Pampa (en este año se afirmó en Toledo la Capitulación que autorizaba la reconquista de “la provincia del Perú”); la segunda, desde el rompimiento de la tregua de Kusi Pampa en 1531 hasta el derrocamiento de Wascar Inka en la batalla de Kotapampa, en agosto de 1532 .


4° EL GOBIERNO ESPAÑOL AUTORIZA LA CONQUISTA DEL PERÚ.

La capitulación suscrita en Toledo el 26 de julio de 1529 por su contenido y objetivos, constituyó de hecho una tácita declaratoria de guerra de España al Tawantinsuyo o Inkapacharuna, que en este documento aparece con el nombre de “provincia del Perú”. en efecto, de su contexto legal, se desprende en rigor histórico, que la conquista del Tawantinsuyo fue resuelto de esta guerra sorpresiva de España contra el Perú y no de la hazaña de un puñado de “aventureros” contra “indios anónimos”, como erradamente aparece en algunos manuales de la historia. Guerra de España contra el Perú, la cual no acabó en Cajamarca, como falsamente se afirma, sino que como probaremos después, terminó épicamente en 1572.

En el primer párrafo de esta Capitulación dice:

“Doy licencia e facultades a vos dicho capitán francisco Picarro para que por nos en nuestro nombre e de la corona real de castilla podáis continuar el dicho descubrimiento conquista e población de la dicha prouincia del Perú hasta doscientas desde el pueblo que en la lengua de los indios se dice teninpulla y que después le llamastes santiago hasta llegar al pueblo de Chincha que puede aver las dichas doscientas leguas de costa poco más o menos” .

Por esta cláusula y otras que la completa, la empresa privada de Pizarro y sus socios se transformó en una empresa oficial de España para conquistar el Perú , territorio que caían en la parte del continente americano que le había adjudicado el Tratado de Tordesillas de 1494. Por esta capitulación, Francisco Pizarro jefe de una mesnada aventura, se convirtió en el representante legal del rey de España con los cargos de capitán general y gobernador, de Adelantado y justicia mayor, con la facultad de reclutar gente y asumir la dirección de la guerra, con solamente la obligación de “pagar” al tesoro real el “quinto” del oro y otras cosas que tomase de “cualquier manera” .


El gobierno español, para justificar la agresión al Perú, ordenó a Pizarro y sus capitanes, - que antes de atacar- leyeran a su futura víctima el texto del “Requerimiento”, - según R. Porras- mezcla de “arenga guerrera y homilía” que terminaba con una exposición teológica e intimidatoria en la que se exigía que de inmediato reconocieron la autoridad de la iglesia y del rey español, con la amenaza:

E sy no hiziéredes o en ello dilatación maliciosamente pusyéredes certificados que con la ayuda de dios nosotros entraremos poderosamente contra vosotros y vos haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos e vos sujetaremos al yugo e obediencia de la iglesia y de sus majestades e tomaremos vuestra personas y de vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos y como a tales los venderemos ...e vos haremos todos los males y daños que pudiéramos como a vasallos que no obedecen...y protestamos que las muertes y daños que de ellos se recreciere sea vuestra culpa y no de sus majestades...” .

Francisco Pizarro, con estos poderes, reclutó alguna gente en España y en Panamá. En esta ciudad, se conoció con capitanes y soldados que había conquistado Guatemala y otros pueblos, sedientos aún de honra y fortuna. Con estos nuevos compañeros en 1531, formó un pequeño ejército con gente plebeya y cierto número de hijodalgo pobres, unos letrados y otros analfabetos .
El año de 1529- el penúltimo de ésta década- resultó así crucial para la historia del Perú Inka o Tawantinsuyo. El 26 de julio, Francisco Pizarro recibió la autorización real para conquistar el Perú. , mientras que en algunos de los meses de este año, Atao Wallpa se alzó contra Wascar Inka para disputarle el gobierno imperial. Hechos trascendentales, que históricamente resultaron ser el talón de Aquiles del Tawantinsuyo y condicionaron posteriormente la fácil penetración española hasta la ciudad misma del Cusco. Esta década termina así, como el anuncio trágico de los graves sucesos que se producirían en al siguiente década de 1530 a 1540.


domingo, 17 de febrero de 2008



La Furia del Oro Azul


De pronto el agua se ha convertido en un bien muy preciado en los mercados mundiales. Del mismo modo que el petróleo ha pasado a ser el «oro negro» del siglo XX, el agua está destinada a convertirse en el «oro azul» del siglo XXI.

El desafío ante la privatización de los sistemas de agua en Latinoamérica

A menudo bebemos un vaso de agua sin reparar apenas en el valor de este recurso. Sin embargo, según estimaciones recientes de la Organización de Naciones Unidas, en el planeta hay 1.300 millones de personas que carecen de un acceso adecuado al agua potable, y 2.500 no disfrutan de un sistema de saneamiento apropiado. En todo el mundo, hay seres humanos que arriesgan la vida en conflictos bélicos por el problema del acceso al agua dulce. Aunque estas luchas no son nuevas, pues el agua ha sido siempre un elemento esencial para la vida y la naturaleza del planeta, se intensifican a medida que el agua se convierte en un recurso cada vez más escaso y lucrativo. Como ya preveía el ex vicepresidente del Banco Mundial a finales de los años noventa, «Las guerras del siglo XXI se librarán a causa del agua».

Las batallas del agua

Uno de los puntos más conflictivos de las batallas por el agua es Latinoamérica. De hecho, la primera gran guerra del agua del siglo XXI estalló en Bolivia cuando el Banco Mundial exigió, para la renovación de un préstamo de 25 millones de dólares, la condición de que se privatizasen los servicios de agua del país más pobre de Latinoamérica. En cuanto se vendió el servicio municipal de agua corriente de Cochabamba [cuya población supera la cifra de 500.000 habitantes] a Bechtel, una poderosa empresa estadounidense, el precio del agua aumentó de forma notable en enero y febrero de 2000. Decenas de miles de habitantes tomaron las calles de Cochabamba para expresar su descontento por el aumento de los precios y los consecuentes cortes de suministro. Al final, la escalada de las protestas derivó en una huelga general que paralizó la economía de la ciudad, medida que obligó a Bechtel a hacer las maletas y huir del país. Pero no por mucho tiempo. La gran corporación regresó de nuevo con un pleito de 25 millones de dólares contra el gobierno boliviano, al que exigía el pago de indemnizaciones por pérdida de beneficios.

En otras zonas del dominio hispanohablante, se han librado duras batallas por el agua en otros frentes, sobre todo en ciertas regiones de Latinoamérica.

- En Argentina, las asociaciones de consumidores y otros grupos han luchado durante una década contra la privatización de la red de agua corriente pública por parte del gigante empresarial francés Suez, que ha generado un proceso de corrupción generalizada, además de la contaminación del Río de La Plata y beneficios sin precedentes. Recientemente Suez ha amenazado con renunciar a su contrato de 30 años de suministro de agua a Buenos Aires, salvo si se garantiza protección contra la fluctuación de la tasa monetaria, que ha reducido los márgenes de beneficios de la compañía.

- En Uruguay, una coalición de trabajadores y asociaciones ha promovido un referéndum nacional con el fin de lograr una enmienda constitucional que garantice el agua como derecho humano y bien público, fuera del alcance de las grandes empresas con fines lucrativos. Cuando una empresa filial de la compañía de aguas española Aguas de Bilbao recibió la concesión del suministro de agua con fines lucrativos en la provincia de Maldonado, los precios del agua aumentaron y los suministros se contaminaron.

- En Chile, los grupos ecologistas han protestado enérgicamente contra la venta de los sistemas fluviales. Durante el régimen de Pinochet, el 80% de los ríos se vendió al sector privado con el fin de facilitar la utilización del agua para la producción de energía y el consumo agrícola. La compañía española ENDESA ha adquirido gran parte de los sistemas fluviales de Chile para desarrollos principalmente hidroeléctricos.

- En Perú, los ciudadanos de las zonas más pobres han emprendido una lucha armada contra los precios abusivos del agua. En Lima, los pobres pagan a un vendedor privado hasta tres dólares por metro cúbico de agua, suministro que deben recoger y transportar en cubos por sus propios medios y que, a menudo, contiene agua contaminada. Los ciudadanos más opulentos, en cambio, pagan 30 centavos por metro cúbico de agua tratada que sale por el grifo de sus viviendas.

- En Guatemala, los campesinos, trabajadores y ecologistas locales protestan contra la construcción de 5 presas en el río Usumacinta, que recorre gran parte del territorio guatemalteco y mexicano meridional. Además de la generación hidroeléctrica, el proyecto se utilizará para bombear agua desde Usumacinta hasta la península de Yucatán, con el fin de aportar irrigación a los macrocultivos agrícolas destinados a la exportación, proceso que ya ha dañado la mayor parte del sistema ribereño de Guatemala. La inundación de la tierra supone una amenaza también para el sustento de la población local.

- En México, la población indígena del estado de Chiapas, en el extremo meridional, se prepara para emprender una batalla contra Coca-Cola, empresa que intenta asegurarse el control de las reservas de agua más importantes del país. En un país donde la mayor parte de la población sufre recortes de agua, más del 30% de los suministros de agua dulce se encuentra precisamente en la región de Chiapas, donde la multinacional Coca-Cola se ha posicionado para controlar los acuíferos locales, presionando a los gobiernos locales para utilizar leyes de zonificación preferencial con el fin de incrementar el control privado sobre los manantiales.

Crisis del agua

Bajo estas batallas locales subyace una crisis mundial del agua, cada vez más aguda. En la actualidad, 31 países sufren una grave escasez de agua. En menos de un cuarto de siglo, se calcula que dos tercios de la población mundial no tendrán acceso adecuado a los suministros de agua dulce. Es más, el mundo se divide cada vez más entre las regiones «ricas» y «pobres» en lo que se refiere a recursos de agua.

Ésta es, de hecho, la paradoja que caracteriza gran parte de Latinoamérica en nuestros días. Por un lado, Latinoamérica disfruta de gran abundancia de manantiales de agua dulce. El 20% del residuo líquido mundial ?la fuente de agua renovable que constituye nuestros suministros de agua dulce? proviene sólo de la cuenca del Amazonas. Brasil tiene más agua que ningún otro país, pues dispone de la quinta parte de los recursos de agua del planeta. El territorio latinoamericano alberga cuatro de los 25 ríos más caudalosos del mundo ?Amazonas, Paraná, Orinoco y Magdalena?, además de algunos de los lagos más grandes, entre los que se cuentan el Maracaibo en Venezuela, el Titicaca en Perú y Bolivia, el Poopó en Bolivia, y el Buenos Aires, compartido por Chile y Argentina. En consecuencia, los latinoamericanos deberían tener una de las asignaciones de agua dulce per cápita más elevadas del mundo, algo menos de 3.100 metros cúbicos por persona al año.

Pero por otro lado, algunas zonas de Latinoamérica sufren una sequía tan acuciante, que aproximadamente el 25% del continente se considera árido o semiárido. Se incluyen ahí no sólo desiertos naturales como la Patagonia, al sur de Argentina, o el de Atacama en el nordeste de Chile, sino también otros provocados por el hombre en amplias zonas de Perú, Bolivia y el noroeste de Argentina. Más al norte, el Caribe carece de manantiales de agua dulce, puesto que no pueden fluir ríos por sus exiguos territorios. En la mayor parte del Valle de México, los desiertos naturales se funden ahora con los provocados por el hombre. De hecho, Ciudad de México, antaño rodeada de lagos, está esquilmando sus últimos acuíferos accesibles. En efecto, el ciudadano medio sólo puede acceder a 28,5 metros cúbicos anuales, menos del 1% de los 3.100 de que debería disponer cada persona al año.

He aquí la paradoja latinoamericana: la escasez de agua en una tierra con importantes recursos acuáticos naturales. Más de 130 millones de personas carecen de suministro de agua potable en sus hogares, y se calcula que sólo una persona de cada seis cuenta con redes de saneamiento adecuadas. La ciudad brasileña de São Paulo, pese a que pertenece al país con más manantiales de agua dulce del mundo, afronta una seria amenaza de racionamiento, pues su suministro de agua depende de fuentes que están cada vez más alejadas de la ciudad, y el coste del transporte supera la capacidad adquisitiva de muchos habitantes. Además, la situación empeora constantemente, pues las medidas políticas que fomentan la agricultura industrial desplazan cada año a millones de agricultores de pequeña escala a los barrios periféricos de las ciudades.

Al mismo tiempo, los recursos de agua dulce latinoamericanos sufren también problemas de contaminación constantes. En toda la región, las cuencas de ríos y lagos y los hábitat acuáticos se convierten a menudo en contenedores de basura, desagües de minas o depósitos de residuos agrícolas e industriales. La mayor parte de las aguas residuales vierte directamente en los ríos, lagos o canales sin tratamiento de ningún tipo. En las zonas maquiladoras de la frontera entre México y Estados Unidos, la contaminación industrial es tan perniciosa, y el agua limpia llega a ser tan escasa, que los bebés y los niños beben Coca-cola o Pepsi en lugar de agua. Paradójicamente, el país más contaminante de la región es Brasil, que también es el que ostenta el récord de mayores recursos de agua dulce. Brasil permite la contaminación química e industrial masiva, así como los vertidos de mercurio provenientes de las minas de oro. Sólo una parte de la Europa del Este y China superen los niveles de contaminación acuática de Brasil.

Paralelamente, la demanda mundial de agua dulce se duplica cada 20 años, es decir, a un ritmo más de dos veces superior a la tasa de crecimiento de la población. En la actualidad, en muchas zonas del mundo los grandes derrochadores de agua son las industrias de alta tecnología y la agricultura industrial, no los hogares individuales. Los sistemas de riego agrícola consumen alrededor del 65%-70% del agua, principalmente para producir alimentos destinados a la exportación; el 20%-25% se dedica a fines industriales, entre los que se incluye la producción de chips de silicio de alta tecnología; y el 10% restante es para uso doméstico. Si se mantienen estas tendencias, antes del año 2025 la demanda de agua excederá los recursos terrestres en un 56%.

Los científicos advierten que una seria amenaza de crisis se cierne sobre el ciclo hidrológico del planeta. Este ciclo regula que cada gota de agua que se evapora de una planta, lago, pantano, río o de la superficie terrestre vuelva a precipitar sobre los bosques, lagos, pastos, praderas, contribuyendo así al equilibrio natural. Pero si esa gota cae sobre una acera o un edificio, no es absorbida por el suelo y, por tanto, no llega al mar. A medida que la superficie terrestre se despoja de bosques y praderas, mayor es el número de manantiales y arroyos que se agotan y menores son las precipitaciones que vierten sobre la cuenca de los ríos.

Si la especie humana continúa expandiendo sus ciudades e industrias al ritmo actual, cabe esperar que se intensifique la amenaza del ciclo hidrológico terrestre hasta el punto de que el agua deje de ser un recurso renovable. Ciudad de México, por ejemplo, ya depende de acuíferos para el 70% de su suministro de agua y está dilapidando estas fuentes subterráneas a un ritmo 80 veces superior al de su recuperación natural.

Los magnates del agua

De pronto el agua se ha convertido en un bien muy preciado en los mercados mundiales. Del mismo modo que el petróleo ha pasado a ser el «oro negro» del siglo XX, el agua está destinada a convertirse en el «oro azul» del siglo XXI. En un clima en que la progresiva escasez de agua se asocia a una demanda cada vez mayor de este recurso, su valor de mercado se ha duplicado o incluso triplicado. En consecuencia, los especuladores de la inversión han procurado adquirir los derechos de aguas en zonas agrícolas, con el fin de venderlos a las ciudades sedientas. Ha surgido así una nueva clase de empresarios «cazadores de agua», que explotan los recursos de agua dulce del planeta y los venden al mejor postor.


En medio de esta fiebre del «oro azul», ha surgido una nueva industria mundial del agua cuyo valor rondaba, según las estimaciones del Banco Mundial, el billón de dólares estadounidenses anuales en 2001. Entre los principales magnates de este pujante sector, se encuentran las corporaciones con fines lucrativos que ofrecen servicios de agua o venden agua embotellada.
Con el fin de aprovecharse de la crisis del agua en Latinoamérica, numerosas empresas privadas europeas de servicios de agua han decidido asumir las operaciones de suministro público de agua en la mayoría de los países de la región, incluidos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Uruguay. Aunque algunas compañías, como Aguas de Barcelona y aguas de Bilbao, tienen contratos con los municipios, la mayoría de las empresas que interviene en Latinoamérica es filial local de las tres principales corporaciones de servicios de agua: las francesas Suez y Vivendi y la alemana RWE-Thames. En conjunto, estas tres compañías aportan servicios de agua corriente y saneamiento a 300 millones de clientes en más de 130 países.

Hace una década, el grupo de las tres grandes empresas prestaba servicio a sólo 51 millones de personas en sólo 12 países. Suez y Vivendi controlan ahora más del 70% del mercado de suministro de agua en todo el mundo. Sus ingresos se han incrementado al mismo ritmo que su desarrollo. Vivendi obtuvo más de 12.000 millones de dólares de beneficios en 2002, frente a los 5.000 millones de hace una década. Las tres se sitúan entre las 100 empresas mundiales con unos ingresos anuales conjuntos de casi 160.000 millones de dólares en 2002, y una tasa de crecimiento anual del 10%, lo cual supera muchas economías nacionales en las que intervienen. Sin embargo, el historial de los servicios que han prestado hasta el momento, sobre todo en los países en desarrollo del sur del planeta, es a la vez turbio y bien documentado: contratos secretos, incremento de las tarifas, ineficiencia del servicio, cortes del suministro [para los que no pagan], escasa calidad del agua, casos de soborno y corrupción, además de márgenes de beneficios muy amplios.

A menudo el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo Interamericano (BID) facilitan la entrada agresiva de estas compañías en los mercados latinoamericanos. Tanto Suez como Vivendi recurren a su considerable influencia entre las entidades crediticias multilaterales para que el suministro privado de agua sea una «condición» de la condonación de la deuda o la concesión de nuevos préstamos. El BID es el acreedor de unos 58.000 millones de deuda en la región, lo cual le confiere un tremendo poder para imponer la privatización del agua a los municipios desesperados. En realidad, algunos de los préstamos más cuantiosos del BID concedidos durante la década pasada fueron destinados directamente a las compañías multinacionales de agua para que se hiciesen con las concesiones de agua privadas en países como Argentina, Bolivia y Honduras.

Paralelamente, tras una serie de fiascos del sector privado en los países en desarrollo, las tres grandes empresas del agua reivindican ahora una financiación garantizada para aislarse de las fluctuaciones monetarias antes de realizar inversiones en los países del sur. En consecuencia, el Banco Mundial ha decidido triplicar sus compromisos de financiación anual para la privatización del agua. Además, ahora que el gobierno ha privatizado sus servicios de agua, no puede cederlos a manos públicas sin correr el riesgo de sufrir sanciones económicas, de acuerdo con las normas de la Organización Mundial del Comercio, o de que alguna empresa de servicios de agua interponga una demanda en su contra, con arreglo a alguna otra norma internacional de comercio o inversión.

Otro grupo de magnates del agua son los amos de la industria del agua embotellada. En la actualidad, este sector es uno de los más boyantes y menos regulados del mundo. En los años setenta, el volumen anual de agua embotellada y comercializada en todo el mundo era de 1.000 millones de litros. Pero antes del año 2000 las ventas anuales de agua embotellada ascendieron a 84.000 millones de litros, de los cuales el 25% se comercializa y consume fuera del país de origen. Aunque el agua embotellada ofrece unas garantías esenciales en muchas zonas del mundo, es también uno de los mayores chanchullos de nuestra vida cotidiana, pues se vende, como mínimo, a un precio medio que es 1.100 veces superior al del agua del grifo.

Todos los análisis coinciden en que la industria del agua embotellada ha crecido a un ritmo desmesurado. En 2000, las ventas de agua embotellada en todo el mundo se cifraban en torno a los 22.000 millones de dólares estadounidenses. En 2003, dichas ventas han ascendido a 46.000 millones de dólares. Nestlé es el líder mundial en agua embotellada, con no menos de 68 marcas, seguido de Pepsi Cola, Coca Cola y Danone. En la mayoría de los países en desarrollo, la principal línea de productos Nestlé es Nestlé Pure Life, que en realidad es agua del grifo purificada a bajo coste con adición de minerales, y que comercializa con el eslogan de «pura y natural». El agua embotellada de Pepsi se comercializa con la marca Aquafina, y la de Coca-Cola es Bon Aqua. Ambas se limitan a extraer el agua del grifo municipal y a añadir minerales antes de venderla como agua embotellada.

En los últimos años, los magnates de las bebidas populares han ampliado sus operaciones a Latinoamérica, en busca de nuevas oportunidades en un mercado en pleno desarrollo. Allí Coca-Cola ha logrado beneficiarse de su extensa red de plantas de embotellado. En México, que según los analistas de inversión de J.P. Morgan es el segundo país, sólo después de Italia, en consumo de agua embotellada per cápita, Coca-Cola tiene una red de 17 empresas de embotellado, frente a las 6 de Pepsi. En Brasil, donde Coca-Cola dispone de 19 compañías de embotellado y comercializa la marca Bon Aqua de agua mineral desde 1997, la compañía prevé incrementar agresivamente su cuota de mercado de agua purificada. Coca-Cola tiene proyectos similares en Chile, donde domina el 31% del mercado del agua mineral y el 69% del de refrescos.

Aunque las marcas Cocacola y Pepsi son conocidas en todo el mundo, esto no garantiza que los productos contengan agua potable en perfectas condiciones. En la mayor parte de los casos, ambas procesan el agua municipal con un sistema de filtros de «ósmosis inversa», añaden minerales, y después venden el producto como agua purificada. Aunque los sistemas de filtrado que emplean eliminan más impurezas que los servicios municipales de agua, nadie garantiza que el agua embotellada sea perfectamente apta para beber. Además, tanto Pepsi como Cocacola han tenido casos de contaminación y otros problemas relativos a la calidad del agua. En 1999, por ejemplo, las botellas de Bon Aqua de Cocacola tuvieron que ser retiradas del mercado porque contenían moho y otras formas de contaminación bacteriana. Es más, desde el estado de Chiapas, en México, hasta el de Kerela, en la India, existe una creciente oposición popular contra la repercusión de ambas multinacionales en la dilapidación y contaminación del sistema de agua local, debido a las operaciones de embotellado.

Movimiento del agua

Como reacción ante la crisis mundial del agua y los programas de los magnates de este recurso, ha surgido un nuevo movimiento social, integrado por campesinos, indígenas, trabajadores, consumidores y un amplio rango de organizaciones ciudadanas comprometidas con la lucha por el agua. Su mensaje principal es que el agua es un elemento esencial de la vida y, por tanto, toda el agua pertenece a la naturaleza y al hombre. El agua es un derecho humano universal. No es un recurso que pueda convertirse sin más en un artículo destinado a la compraventa en el mercado. Tampoco es un servicio que deba gestionarse y distribuirse desde el sector privado en función de la capacidad adquisitiva del consumidor. El agua, esencia y fuente de vida en este planeta, es patrimonio común y una responsabilidad sagrada. En otras palabras, el agua pertenece a «los bienes comunes», esos espacios no lucrativos de la vida que deben conservarse para la naturaleza y la humanidad.

En su mayor parte, los programas de acción de este movimiento del agua tienen su origen en cuatro principios interrelacionados: [a] igualdad del agua --- el agua, como derecho humano universal, debe distribuirse equitativamente a toda la humanidad, no en función de los principios del mercado y la capacidad adquisitiva; [b] conservación del agua --- el agua debe conservarse en sus cuencas naturales, evitando su derroche o mala utilización, con el fin de que se renueve el ciclo hidrológico y perdure este recurso para las generaciones futuras de este planeta; [c] calidad del agua --- esa agua, elemento vital, debe protegerse de la contaminación causada por los vertidos de residuos químicos o industriales; y [d] democracia del agua --- el agua se protege y gestiona mejor a través del sector público, con la participación directa de la comunidad en las decisiones relativas a su extracción, consumo y distribución.

En Latinoamérica, este movimiento del agua se manifiesta como una nueva alianza. El 22 de agosto de 2003, 47 organizaciones ciudadanas de 16 países americanos se reunieron en San Salvador para emprender un nuevo movimiento llamado «RED VIDA». Al mismo tiempo, definieron su plataforma de acción en una «Declaración para la defensa del derecho al agua».
A través de esta nueva alianza, los grupos miembros aspiraban a construir una red de apoyo y solidaridad con las diversas luchas que se libran contra la privatización de los servicios de agua urbanos; contra los diques, desvíos y trasvases de los sistemas fluviales, que tienen una repercusión negativa en la naturaleza y en el nivel de vida de la población; contra la exportación masiva del agua de los ríos, lagos y arroyos; y contra la rápida reducción de los acuíferos subterráneos.

Antes de su constitución, los grupos miembros de RED VIDA se sumaron a otros activistas de Asia, África, Europa y Norteamérica para hacer frente común contra los agentes de la privatización en el Forum Mundial del Agua de Kyoto (Japón) en marzo de 2003. Al organizarse en brigadas de «el agua es vida», lograron organizar un serio debate sobre los principales asuntos en varias sesiones temáticas, impidiendo así que el Banco Mundial y las tres grandes corporaciones del agua alcanzasen un consenso en cuanto a los principales puntales de su proyecto de privatización. En enero de 2004, los miembros de RED VIDA también desempeñaron un papel activo en la creación y desarrollo de un «Movimiento del Agua Mundial de los Pueblos» en Nueva Delhi (India). En la cumbre de Nueva Delhi, celebrada en vísperas del Foro Social Mundial de Mumbai, intervinieron participantes de 64 países que, a su vez, desarrollaron una plataforma internacional para la educación y la acción en asuntos relativos al agua.

Este nuevo movimiento, no obstante, no está sólo comprometido con la movilización de la resistencia ante la privatización del agua, sino que pretende construir también modelos alternativos de gestión de este recurso. Como alternativa al modelo de «sociedad privada-pública» promovido por el Banco Mundial y las tres grandes compañías del agua, por ejemplo, el movimiento ha comenzado a defender un modelo de «sociedad pública-comunitaria» que se ha desarrollado y probado en Porto Alegre (Brasil).

En esta ciudad de más de 3 millones de residentes, los servicios de suministro de agua pasaron de nuevo a manos públicas después de un período de gestión privada, según un nuevo modelo que requería mucha mayor participación comunitaria en la toma de decisiones acerca del tratamiento de los recursos. El servicio público de agua no sólo ha resultado ser viable desde el punto de vista financiero, sino que además ha mejorado y ampliado los servicios de aguas de modo que satisfagan las necesidades de toda la ciudad. Actualmente, los ciudadanos de Cochabamba (Bolivia) están desarrollando un modelo similar de gestión pública de los servicios de agua, basada en la colaboración comunitaria.

Por último, parece que este movimiento en ciernes refleja una nueva concepción de la inminencia y tenacidad de la lucha, rasgo que lo diferencia de otros movimientos sociales. Al organizar las campañas, los activistas del agua parecen decididos a trazar una línea en la arena. Claramente la población y las comunidades no pueden vivir sin agua. Para muchos, la lucha es cuestión de vida o muerte. Por tales motivos, la reivindicación de democracia en la distribución de este recurso no puede y no debe ser silenciada.